
Deficiencia de Calcio
Deficiencia de calcio o podredumbre apical
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Patógeno:
Desorden nutricional
Tipo:
Riesgo para la planta:
INTERMEDIO



DESCRIPCIÓN
¿QUIÉN LO CAUSA?
La deficiencia de calcio o de la podredumbre apical se trata de un trastorno fisiológico que aparece cuando el fruto no recibe una cantidad suficiente de calcio en los tejidos que están en desarrollo, aunque el suelo pueda contener calcio en cantidades aparentemente adecuadas. El calcio es un elemento poco móvil dentro de la planta y su transporte depende principalmente del flujo de agua hacia los tejidos, por lo que cualquier situación que reduzca o altere la transpiración y el movimiento de agua puede favorecer la aparición del problema. Las raíces absorben el calcio presente en la solución del suelo y este es transportado principalmente por el xilema hacia las partes aéreas. Durante las fases de rápido crecimiento del fruto, la demanda de calcio aumenta y pueden producirse desequilibrios cuando el suministro no acompaña al ritmo de desarrollo. El estrés hídrico, las oscilaciones bruscas de humedad del suelo, el exceso de salinidad, los daños en las raíces, una elevada concentración de otros cationes que interfieran con su absorción y determinadas condiciones ambientales pueden reducir la cantidad de calcio que alcanza los frutos. El problema es especialmente frecuente cuando existe un crecimiento rápido del fruto acompañado de un suministro de agua irregular, ya que el calcio no puede redistribuirse fácilmente desde las hojas y otros órganos hacia las zonas que presentan una mayor necesidad. Por este motivo, no existe una fase de infección, reproducción o propagación propia de un organismo patógeno, sino una aparición progresiva del trastorno cuando las condiciones fisiológicas y ambientales dificultan la llegada de calcio a los tejidos jóvenes del fruto.
SÍNTOMAS
La deficiencia de calcio o podredumbre apical afecta principalmente a los frutos durante las fases de crecimiento y maduración. El trastorno comienza habitualmente en la zona distal del fruto, es decir, en el extremo opuesto al punto de unión con la planta. En las primeras fases puede observarse una pequeña zona deprimida, de aspecto acuoso o ligeramente translúcido, que posteriormente adquiere una coloración marrón o negra y aumenta progresivamente de tamaño. Los tejidos afectados pierden firmeza, se deshidratan y terminan necrosándose. En condiciones de elevada humedad, las zonas dañadas pueden ser colonizadas posteriormente por microorganismos oportunistas y desarrollar pudriciones secundarias, aunque estos organismos no son la causa inicial del problema. La intensidad puede variar considerablemente entre frutos de una misma planta, y los primeros frutos afectados suelen presentar lesiones relativamente pequeñas que pueden evolucionar rápidamente cuando persisten el estrés hídrico o las condiciones que dificultan la absorción y transporte de calcio. Los frutos afectados pueden quedar deformados, presentar una zona distal oscura y hundida y perder parte o la totalidad de su valor comercial. Aguado o aspecto acuoso en la zona distal / Manchas marrones o negras en el extremo del fruto / Manchas con hundimiento / Necrosis de los tejidos / Pudrición secundaria / Deshidratación y pérdida de firmeza / Deformación del fruto




TEMPERATURA Y HUMEDAD
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¿CÓMO SE CONTAGIA?
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¿CÓMO ELIMINARLA?
Tratamientos caseros
No hay tratamientos caseros
Tratamientos químicos
• FERTILIZANTES SOLUBLES DE CALCIO: Nitrato cálcico, cloruro de calcio; acción inmediata.
• FERTILIZANTES DE LIBERACIÓN CONTROLADA: Formulaciones estables que aseguran suministro prolongado.
• FERTILIZANTES ORGÁNICOS + CALCIO: Harina de hueso, cáscaras molidas, compost enriquecido.
• FERTILIZANTES CON AMINOÁCIDOS + CALCIO: Favorecen la absorción foliar rápida en momentos críticos (cuajado, engorde).
Tratamientos permitidos en agricultura ecológica
• FERTILIZANTES SOLUBLES DE CALCIO: Nitrato cálcico, cloruro de calcio; acción inmediata.
• FERTILIZANTES DE LIBERACIÓN CONTROLADA: Formulaciones estables que aseguran suministro prolongado.
• FERTILIZANTES ORGÁNICOS + CALCIO: Harina de hueso, cáscaras molidas, compost enriquecido.
• FERTILIZANTES CON AMINOÁCIDOS + CALCIO: Favorecen la absorción foliar rápida en momentos críticos (cuajado, engorde).
Insectos aliados
ÁCAROS DEPREDADORES
MARIQUITAS
CRISOPAS
AVISPILLAS PARÁSITAS
SIRFIDOS O MOSCAS PARÁSITAS
CHINCHES DEPREDADORAS
No hay aliados naturales
Mycodiplosis oidii (Mosquito depredador)
* Mantener una humedad del suelo estable, evitando alternar periodos de sequía con riegos excesivos o muy abundantes.
* Proporcionar riegos regulares y adaptados a las necesidades de la planta, especialmente durante la floración, cuajado y crecimiento rápido de los frutos.
* Evitar que las plantas sufran estrés hídrico durante las fases de mayor crecimiento del fruto.
* Mejorar el drenaje cuando exista acumulación de agua en el suelo, ya que el encharcamiento puede perjudicar las raíces y reducir su capacidad de absorción.
* Evitar también un drenaje excesivamente rápido que provoque una disponibilidad de agua muy irregular alrededor de las raíces.
* Comprobar el contenido de calcio del suelo cuando exista una incidencia recurrente del problema.
* Mantener un pH del suelo adecuado para favorecer la disponibilidad de calcio y el correcto funcionamiento del sistema radicular.
* Evitar aplicaciones excesivas de fertilizantes que puedan aumentar la salinidad de la solución del suelo y dificultar la absorción de agua y nutrientes.
* Evitar desequilibrios importantes entre calcio y otros cationes como potasio, magnesio o amonio, especialmente cuando se realizan fertilizaciones intensivas.
* Mantener un sistema radicular sano y activo, evitando daños en las raíces durante labores de cultivo, trasplantes o trabajos alrededor de la planta.
* Utilizar materia orgánica y mejorar la estructura del suelo cuando sea necesario para favorecer una adecuada retención de agua y una buena actividad radicular.
* Evitar podas excesivas o situaciones que alteren bruscamente la relación entre superficie foliar y carga de frutos.
* Evitar un crecimiento vegetativo excesivamente rápido provocado por aportes elevados de nitrógeno, especialmente durante el desarrollo de los frutos.
* Mantener una nutrición equilibrada durante todo el ciclo, evitando corregir el problema únicamente mediante aportes puntuales de calcio.
* Aplicar fertilizantes cálcicos al suelo cuando un análisis indique una disponibilidad insuficiente de calcio y el pH y las condiciones del suelo sean compatibles con su utilización.
* En cultivos susceptibles, considerar aplicaciones foliares de calcio como medida complementaria, teniendo en cuenta que su eficacia para corregir la podredumbre apical puede ser limitada porque el calcio aplicado sobre las hojas no siempre alcanza eficazmente los tejidos internos del fruto.
* Priorizar la estabilidad del riego y el correcto funcionamiento de las raíces frente a la realización de tratamientos foliares aislados.
* Retirar los frutos gravemente afectados cuando sea necesario para evitar que los tejidos necrosados sean colonizados por microorganismos secundarios.
* Evitar heridas y daños en los frutos afectados, ya que pueden facilitar la entrada de hongos y bacterias oportunistas.
* Realizar análisis de suelo y, cuando sea necesario, análisis foliares para determinar si existe realmente una deficiencia nutricional antes de aumentar las dosis de fertilización.
Recomendaciones
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