

Polillas en las plantas: cómo reconocerlas y combatirlas
Cómo identificar las polillas y proteger tus plantas
Las polillas son pequeños lepidópteros cuyos adultos suelen ser más activos durante la noche, mientras que sus larvas, conocidas como orugas, son las responsables de la mayor parte de los daños en las plantas. Estas pueden alimentarse de hojas, brotes, flores y frutos, provocando perforaciones, mordeduras y pérdida de tejido vegetal. Algunas especies también pueden permanecer ocultas entre las hojas o en el interior de frutos y otros órganos, lo que dificulta detectar su presencia en las primeras fases. Por su capacidad para causar daños rápidamente, es importante reconocer las primeras señales y actuar cuanto antes para evitar que las orugas aumenten y afecten de forma importante a la planta.
¿Cómo reconocer las polillas?


Las polillas adultas son pequeñas mariposas, normalmente de actividad nocturna, que suelen permanecer con las alas plegadas cuando están sobre la planta. El daño lo provocan principalmente sus larvas, las orugas, que se alimentan de los tejidos vegetales. Su presencia se puede reconocer por las mordeduras y agujeros en las hojas, aunque algunas especies también pueden atacar brotes, flores o frutos.
Los principales síntomas son:
• Agujeros de diferentes tamaños en las hojas.
• Bordes de las hojas mordidos o con un aspecto irregular.
• Hojas parcialmente comidas o con zonas de tejido completamente consumidas.
• Grandes partes de las hojas que pueden desaparecer cuando el ataque es intenso.
• Pequeños excrementos de las orugas sobre las hojas o debajo de las zonas dañadas.
• Orugas escondidas entre las hojas, en los brotes o en otras zonas protegidas de la planta.
• Presencia de pequeñas polillas adultas alrededor de la planta, especialmente durante la noche.
• Brotes jóvenes mordidos o dañados.
• Flores con partes comidas o deterioradas en algunas especies.
• Frutos con agujeros o zonas mordidas en determinadas especies.
• Perforaciones y galerías en el interior de algunos frutos.
• Plantas debilitadas y con pérdida de superficie foliar cuando el ataque es intenso.
Tratamiento recomendado contra las polillas
Las polillas pueden causar daños en hojas, brotes y frutos, especialmente durante su fase larvaria. Para controlar la plaga es importante vigilar la presencia de adultos y larvas, retirar las partes más afectadas y actuar rápidamente para evitar que continúe el ciclo de reproducción y alimentación.
Las principales recomendaciones y tratamientos son:
• Revisar hojas, brotes y frutos: prestar especial atención al envés de las hojas y a las zonas donde aparezcan mordeduras, perforaciones, galerías o restos de alimentación.
• Retirar las orugas y larvas visibles: eliminar manualmente las larvas que se encuentren sobre la planta ayuda a reducir rápidamente la población y los nuevos daños.
• Eliminar hojas y frutos muy afectados: retirar las partes que presentan daños importantes reduce los focos de la plaga y evita que las larvas continúen desarrollándose en ellas.
• Mantener limpia la zona de cultivo: retirar hojas, frutos y restos vegetales afectados evita que permanezcan refugios donde puedan continuar desarrollándose las distintas fases de la plaga.
• Insecticida con deltametrina: es una solución eficaz para controlar las polillas cuando se observan adultos o larvas y aparecen nuevos daños en la planta. Actúa por contacto sobre los insectos expuestos al tratamiento y permite reducir rápidamente la población y detener los daños.
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