
Escarabajos
Frutos
Escarabajos
Insecto
Tipo:
ALTO
Riesgo para la planta:
Distintas especies
Patógeno:

¿QUIÉN LO CAUSA?
Los escarabajos fitófagos comprenden numerosas especies de coleópteros capaces de alimentarse de diferentes partes de las plantas, incluidos los frutos. Dependiendo de la especie, pueden pertenecer a familias como Chrysomelidae, Curculionidae, Scarabaeidae, Nitidulidae o Coccinellidae, aunque no todas las especies de estos grupos son perjudiciales. Los adultos suelen alimentarse directamente de los tejidos vegetales, mientras que las larvas pueden desarrollarse en el suelo, dentro de los frutos, en raíces, tallos o materia vegetal en descomposición, dependiendo de la especie. Las hembras depositan los huevos en lugares adecuados para que las larvas encuentren alimento inmediatamente después de la eclosión. Tras varias fases larvarias, las larvas alcanzan el estado de pupa y posteriormente emergen los adultos. Algunas especies producen una sola generación anual, mientras que otras pueden completar varias generaciones cuando las temperaturas son favorables. Los adultos pueden desplazarse mediante el vuelo entre diferentes plantas y parcelas, facilitando la colonización de nuevos cultivos. Algunas especies también pueden sobrevivir durante periodos desfavorables refugiándose en el suelo, restos vegetales, cortezas, materia orgánica o lugares protegidos. La actividad de muchos escarabajos aumenta con temperaturas moderadas o elevadas y con la disponibilidad de alimento. Las lesiones producidas durante la alimentación pueden aparecer tanto en frutos jóvenes como maduros y, además del daño directo, las heridas pueden facilitar la entrada de hongos y bacterias. La presencia de frutos maduros, restos vegetales y otros recursos alimenticios puede favorecer la permanencia y multiplicación de determinadas especies dentro o alrededor del cultivo.
SÍNTOMAS
Los escarabajos pueden provocar daños directos en los frutos mediante mordeduras, perforaciones y consumo de la epidermis y de los tejidos internos. La intensidad del daño depende de la especie, del número de individuos presentes y del estado de desarrollo del fruto. Las lesiones pueden reducir considerablemente la calidad comercial, especialmente en frutos destinados al consumo en fresco. Las heridas también pueden facilitar la entrada de microorganismos secundarios y favorecer procesos de pudrición. En ataques importantes pueden aparecer numerosos frutos dañados, deformados o con pérdida de tejido, llegando a producir pérdidas económicas significativas.
• Perforaciones y agujeros de diferentes tamaños en la superficie de los frutos.
• Mordeduras y pérdida de tejido en la epidermis.
• Aparición de zonas roídas o parcialmente consumidas.
• Lesiones hundidas o irregulares alrededor de los puntos de alimentación.
• Presencia de cicatrices y deformaciones durante el crecimiento del fruto.
• Aparición de manchas pardas o necróticas alrededor de las heridas.
• Pérdida de calidad visual y comercial.
• Pudriciones secundarias causadas por hongos o bacterias que penetran por las heridas.
• Caída prematura de frutos cuando el daño es intenso.
• Presencia de larvas o galerías en el interior de determinados frutos, según la especie.
• Reducción del valor comercial de la cosecha.



CONDICIONES DE DESARROLLO
Temperatura:
20-30 °C
Humedad:
60-90 %
¿CÓMO SE CONTAGIA?
Vuelo de adultos, Desplazamiento entre plantas, Vegetación espontánea, Material vegetal infestado, Restos vegetales, Suelo infestado, Transporte accidental de insectos
PLANTAS REPELENTES
RECOMENDACIONES
¿CÓMO TRATARLO?
Tratamientos caseros
No hay tratamientos caseros
Aliados naturales
Tratamientos químicos
No hay tratamientos para esta enfermedad. Los tratamientos están dirigidos hacia los insectos vectores que los contagian. Consulta los tratamientos para los insectos.
PRODUCTOS RECOMENDADOS PARA ELIMINAR LA ENFERMEDAD




